lunes, junio 03, 2013
Carta numero 7
jueves, febrero 03, 2011
Retorno
limpiamente ceñida su pobreza,
pasaban en silencio nuestros dioses"
Eliseo Diego
Qué es el Guaire sino el sincretismo
intestinal desembocando al dulce sal caribe
yo desemboco de vez en cuando al caudal
de mis abuelos para recordarme
para no saberme parte del todo
para creer que sigo siendo
un eco en las espesas montañas
para creerme inmune del abandono convulso
de la frente fría y la apretada garganta
y vuelvo a tus pies de hinchadas noches
a tus grietas de madre y selva para calmar
la angustia de una fe marchita
para alimentar los vacíos que dejan las noches sin ti
vuelvo madre, a contemplar la mierda
que cruza esta ciudad
y me devuelvo a suspiros
a nuestra quebrada de frío sol
los plagios a Fernando Ubiergo
"cuando agosto era 21" y "un café para platón"
madre, en este mugre río los espantos
no tienen dientes ni "cielito lindo" para fustigar el hambre
este lugar me hace mas ateo
pero tu sabias de antemano que dios
es la suma de todos los hombres que desembocan al caudal
de la memoria
domingo, junio 13, 2010
Tostadas al viento
La memoria se regodea
la abuela cuela el café y sonríe
me brinda de su tinaja
comemos tajadas de locho verde
se ríe y escupe mundos de colores
se transforma en jardín y me embriaga
con toronjas a la leña
mi abuela es un árbol de mamón
al que pensé nunca se le quebrarían las ramas
una abuela es un cuerpo remojado
que tendido al sol no pierde los surcos
su majarete de blanco pecoso
nunca supo que a ella le tragó la mano
una mapanare nocturna
matando así a las muñecas de trapo
mi abuela es una trinidad de vientre y sangre
una dos tres espaldas dobladas al sol
en el eternal conuco de flores saldas
una dos tres mujeres tostadas al viento
tres sonrisas sin tiempo
consumidas entre adictos
Merecidas Maldiciones
mientras clavaban astas a nuestras espaldas
cantaron amores a la noche
y nos envenenaron con su luna
malditas sean las traiciones de los leales
malditas sean sus palabras inocentes
sus miradas esquivas
y la dicotomía de sus favores
alzaron manos al cielo
y nos patearon a escondidas
se cagaron irónicos en nuestras caras
y fueron a lavarse en casa ajena
por eso insisto en maldecir a los traidores
los que venden su casa por el patio impropio
los de doble ánimo
los tardíos
los que sin prisa arañan pies de plomo
y riegan margaritas en vez de claveles
a la muerte
los géminis
los enviados
los apostólicos romanos
los Kilpatrick
los colonizadores
los nuevos escribas del mercado
que cagan best seller a cada paso
viernes, agosto 07, 2009
Nokia 6235
Aquel teléfono finlandés fabricado en Brasil
se desvanece
se fuga quién sabe a qué paraíso
y me deja desconectado
mudo y sin amigos
estoy conciente que no volveré a ver
la creación del hombre
se ausentará Miguel Angel por las mañanas
y tendré que volver a las aves mensajeras
al humo
o mejor aún al silencio
no resucitará
lo juro
jueves, julio 30, 2009
Poesía de golpe
en desayuno para sus hijos muertos
vuelve el burgués entalcado
y perfumado de ironías
a golpear con mazo cavernario
las cines del proletario
alza la voz carajo
que aunque el fusil humea
tendrá que correr a la inversa
el lacayo del tirano
se esconderá de tus ojos
de tus manos aguerridas
alza la voz sin miedo
que aprendí junto a Nicolás Guillén
a no sentir pena por el burgués caído
pero no aprietes los dientes contra tu hermano
no cierres los ojos
resiste camarada, resiste
que este dolor servirá
para purgar miserias
para dignificar tu estirpe
podrán cortar la luz de tus cables
pero no podrán cortar la de tus manos
podrá silenciar tus radios
pero no podrán con tu ira
aunque el burgués golpee
se dormirá pronto su brazo
y lo devolverás a las sombras
junto al traidor de la patria
junto al soldado que negó su sangre
sangre de pueblo Maya
de resistencia ancestral
y se vendió a las pasiones imperiales
de burdos neocoloniales
Migraciones poéticas
a Rubén Cedeño y Mario Benedetti
¿A dónde fue, poeta, la noche?
seguramente huyó para no asustarte
para no desafiar tu maquina
errática y violada
para no afrontar las timidez
que arremete contra el silencio
y los abismos de luz
que emanan de tus ojos de papel
hoy no llegará la noche
devolveremos el reloj a marcar las seis
y volverán a cantar los gallos
para amanecer de nuevo
amanecer siempre
con las gallinas insomnes en el patio
mirando al viejo en el taller
¿A dónde se fue la noche camarada?
seguramente se embriagó en la esquina
y olvidó el camino a casa
nostálgica de ti
pensándote infiel
quizás por eso la noche se voló los sesos
con el fusil que estaba debajo de la almohada
ese fusil uruguayo
al otro lado del río
sola
iluminada
miércoles, abril 01, 2009
De tres por dos
al borde del altar más soez de los dioses.
Serenata inconclusa de cuerpos mortíferos,
estridente solo de sudores y besos
en un paraíso de tres por dos
en un paraíso arrinconado
entre cuadriculadas montañas
Sumados los vapores
concluyo irremediablemente
en la totalidad
después de haber calculado
las livianas pieles del sofá
sumergidas en amarillentas espumas
estimulantes
espumas de un equinoccio postergado
para el encuentro fortuito
de quienes planifican la casualidad
lánguido amanecer
amanecer de lluvia
de piernas
de huidas
de apresurados labios
antes de que la boca que se tragó tu blusa
devorara los últimos destellos de discreción
jueves, febrero 12, 2009
Gaza
para los que aun tienen memoria
La bala genocida siempre será culpable sin importar el fusil que la dispare. Soldado, metralla, voz de diana. La ausencia de los ojos nobles del que antes fuera abatido. Sangre, dolor, Fragmentos de vidas. El precio de Ismael.
Llora Abraham sus muertos, mientras ríen los que antes padecieron. Desmemoria, altivez, crueldad. La causa injusta de los hijos de David.
Una pierna, media pared, otra bomba. Las manos se elevan sin respuesta en la espera de misericordia. Buen momento para perder la fe. Los inválidos ojos del mundo orbitan en sus cuencas vacías, al tiempo que los cuerpos invadidos se van en las orugas del aniquilador.
Esta calle no tiene nombre
Uno, dos, tres, No hacen falta gallos para anochecer.
Uno, dos, tres, gallinas tendidas en el árbol.
Uno, dos, tres, apoya el fusil contra la hoja porque esta calle no tiene nombre
martes, febrero 10, 2009
Yo conocí a Superman
Yo conocí a Superman en el Táchira, envuelto en su traje azul y con los zapatos del Chavo. El sol de Metrópolis le tostó la piel. Bigotes de niño, sonrisa pronta, inocencia.
Los ojos burlones no comprendieron al héroe. Superpoderes gastados, capa desteñida, afro. Inútil esfuerzo por despegar del suelo. Destinos extranjeros tomaron sus fotos en la fuga que nos brindan los desconocidos, los almados. Los que sin traje azul también desean despegar de la tierra.
Yo conocí a Superman entre poetas. Peones, alfiles, caballos. Combate permanente entre las sombras de la plaza de Simón. Letras del ALBA, respeto, compasión. Sus ojos delataban la ausencia de los años. La pereza colgada del árbol, las ardillas fugitivas, los mendigos. Todos cómplices y testigos de las aventuras del joven Clark, ahora escondido en nuevo cuerpo para evadir las amenazas de Luthor. Maldito villano, multiplicado en millares que miran con desden la dignidad de un héroe que huye del frío y se cubre en la casa de cartón que le prestó un amigo.
Héctor
para Héctor “el mocho”
Me descubro en la acera del frente recordando a la profesora de física, y comprendo el verdadero sentido de la gravedad. Te descubro en esta acera sonriéndole a malabarista del mástil tricolor; pensando quizás en la naturalidad de la vida.
Un cigarro, una seña, una moneda. El gesto preciso para llenar la caja. Una silla de ruedas minusválida, unos ojos perdidos, una erección. En tus manos han posado todas; las has poseído a todas sin prejuicios. No desdeñaste la celulitis, ni te desanimó la flacidez del abandono. Todo el universo cabe en una mano. Una queja una risa, un bramido.




