domingo, marzo 28, 2010
martes, enero 19, 2010
Nosotros los desmemoriados
A pedazos cae la noche y pienso, inevitablemente, en los caídos. Ha pasado un año y Gaza continúa igual, aclaro: sigue peor. Las promesas de paz del ilustre salvador del mundo Barak Obama siguen flotando en su evidente campaña demagógica para “asumir” el poder, eso pensaba él, hasta que descubrió que “el poder” ya había sido asumido por un sistema que está por encima de su gran boca, y de quizás alguna sincera intención de cambio. It's time to change Obama. Guantánamo, los torturados y sus verdugos. La olvidada tierra de Irak. Los llantos de Honduras. Todos fueron sepultados por las inundaciones noticiosas que a diario van abriendo huecos para tapar otros.
Las luchas en nuestra África ancestral toman vigencia a diario. Nuestros hermanos indígenas de Colombia y Perú siguen en pie ante la indiferencia y, peor aún, la crueldad de los presidentes de estos dos países, que sin el menor de los afectos, han condenado a muerte a muchos de los pobladores originarios de estas tierras de Abya-yala, desprendiéndoles de sus cultivos, de su selva, de su cultura.
Lo lamentable de todo esto es el silencio, la falta de constancia de los movimientos de izquierda que, en su mayoría, deambulan al son que imponen los medios y los imperios. Ahora un nuevo escenario para la pantomima: Haití. Muchos de alguna manera hemos contribuido para enviar algunos enseres a nuestras hermanas y hermanos haitianos. Pero esperamos hasta este momento para enviar algo, a pesar de tener tanto tiempo este pueblo sumido en una de las miserias más terribles del planeta, pero como el mundo ha volcado sus ojos en Haití ahora todos corremos en pos de ellos, a la espera de otro suceso que nos movilice a otra parte.
Es imposible no recordar a Nietzsche. Él sabía de manera acertada que “no hay solidaridad en una sociedad en la que existen elementos estériles, improductivos y destructores, que además, tendrán descendientes mas degenerados que ellos mismos” El capitalismo, sin animo de ser dogmático, pero con toda intención de no ocultar lo obvio, ha cultivado esta frialdad, esta “degeneración” en la que se ha convertido el mundo.
Si no logramos cambiar el sistema no alcanzaremos a ver un mundo más justo. Mientras los gobiernos progresistas están enviando ayuda humanitaria a Haití, sin más interés que la solidaridad, los Estados Unidos de Norte América envían soldados, con el fin indiscutible de sacar algún provecho de la situación, reflejo de lo que aseguraba Nietzsche.
Pero para poder lograr ese cambio es necesario radicalizar posturas. Pero sobre todo es necesario tener memoria. Es hora de comenzar a reconocernos, a reivindicarnos. Es hora de que los movimientos sociales, intelectuales, luchadores sociales y todos aquellos sensibilizados con esta justa causa de transformar al mundo comencemos a tomar acciones frontales en este sentido. La interacción de nuestros pueblos, la ayuda mutua. Es necesario seguir tendiendo redes de solidaridad. Mucho se ha cuestionado al estado venezolano por su constante apoyo e intercambio con los países marginados por el mercado. Pero no es suficiente con las iniciativas gubernamentales, insisto en creer que es hora de asumir mayor participación protagónica en todos los ámbitos. Cierro esta con la palabra del siempre acertado Libertador de
Lo lamentable de todo esto es el silencio, la falta de constancia de los movimientos de izquierda que, en su mayoría, deambulan al son que imponen los medios y los imperios. Ahora un nuevo escenario para la pantomima: Haití. Muchos de alguna manera hemos contribuido para enviar algunos enseres a nuestras hermanas y hermanos haitianos. Pero esperamos hasta este momento para enviar algo, a pesar de tener tanto tiempo este pueblo sumido en una de las miserias más terribles del planeta, pero como el mundo ha volcado sus ojos en Haití ahora todos corremos en pos de ellos, a la espera de otro suceso que nos movilice a otra parte.
Es imposible no recordar a Nietzsche. Él sabía de manera acertada que “no hay solidaridad en una sociedad en la que existen elementos estériles, improductivos y destructores, que además, tendrán descendientes mas degenerados que ellos mismos” El capitalismo, sin animo de ser dogmático, pero con toda intención de no ocultar lo obvio, ha cultivado esta frialdad, esta “degeneración” en la que se ha convertido el mundo.
Si no logramos cambiar el sistema no alcanzaremos a ver un mundo más justo. Mientras los gobiernos progresistas están enviando ayuda humanitaria a Haití, sin más interés que la solidaridad, los Estados Unidos de Norte América envían soldados, con el fin indiscutible de sacar algún provecho de la situación, reflejo de lo que aseguraba Nietzsche.
Pero para poder lograr ese cambio es necesario radicalizar posturas. Pero sobre todo es necesario tener memoria. Es hora de comenzar a reconocernos, a reivindicarnos. Es hora de que los movimientos sociales, intelectuales, luchadores sociales y todos aquellos sensibilizados con esta justa causa de transformar al mundo comencemos a tomar acciones frontales en este sentido. La interacción de nuestros pueblos, la ayuda mutua. Es necesario seguir tendiendo redes de solidaridad. Mucho se ha cuestionado al estado venezolano por su constante apoyo e intercambio con los países marginados por el mercado. Pero no es suficiente con las iniciativas gubernamentales, insisto en creer que es hora de asumir mayor participación.
viernes, agosto 07, 2009
Nokia 6235
Aquel teléfono finlandés fabricado en Brasil
se desvanece
se fuga quién sabe a qué paraíso
y me deja desconectado
mudo y sin amigos
estoy conciente que no volveré a ver
la creación del hombre
se ausentará Miguel Angel por las mañanas
y tendré que volver a las aves mensajeras
al humo
o mejor aún al silencio
no resucitará
lo juro
jueves, julio 30, 2009
Indefiniciones
No sé quien impuso la idea de que el amor es cursi
no sé quien impuso la idea del amor
de hecho no sé que pensar de lo cursi
no voy a desearme en especulaciones
ni voy a intentar dar respuestas
me limitare a la contemplación
veré con cautela a los come flores
los que escriben de rosas que caen del cielo
y derraman lagrimas de alegría ante cada acróstico
me alejaré de ellos para evitar una pandemia
me ocultaré de sus poemas
celebraré quizás con los más bizarros
los que se desnudan sin dar lastima
los que afrontan sus simplezas
los que apuñalan con sus versos
y se niegan a mendigar
por las veredas turbias de la poesía barata
aún no se quien pensó en el amor como fragancia
como olor agridulce
y se bañó en imitación de perfume caro
para no dar indicios de sensatez
puede que el amor sea una teoría a medias
o un intento de afecto
puede que el amor no exista
o que no sea lo que creemos
quizás el amor sea un burdel
una plaza llena de pieles arrugadas
un homofóbico duende de carretera
la más grande de las abstracciones
algún cubismo sexual
la escueta deserción de la cautela
puede que el amor sea como aquel ataúd de Nicanor
con doble fondo
que le permite al cadáver asomarse a otro mundo
Poesía de golpe
en desayuno para sus hijos muertos
vuelve el burgués entalcado
y perfumado de ironías
a golpear con mazo cavernario
las cines del proletario
alza la voz carajo
que aunque el fusil humea
tendrá que correr a la inversa
el lacayo del tirano
se esconderá de tus ojos
de tus manos aguerridas
alza la voz sin miedo
que aprendí junto a Nicolás Guillén
a no sentir pena por el burgués caído
pero no aprietes los dientes contra tu hermano
no cierres los ojos
resiste camarada, resiste
que este dolor servirá
para purgar miserias
para dignificar tu estirpe
podrán cortar la luz de tus cables
pero no podrán cortar la de tus manos
podrá silenciar tus radios
pero no podrán con tu ira
aunque el burgués golpee
se dormirá pronto su brazo
y lo devolverás a las sombras
junto al traidor de la patria
junto al soldado que negó su sangre
sangre de pueblo Maya
de resistencia ancestral
y se vendió a las pasiones imperiales
de burdos neocoloniales
Migraciones poéticas
a Rubén Cedeño y Mario Benedetti
¿A dónde fue, poeta, la noche?
seguramente huyó para no asustarte
para no desafiar tu maquina
errática y violada
para no afrontar las timidez
que arremete contra el silencio
y los abismos de luz
que emanan de tus ojos de papel
hoy no llegará la noche
devolveremos el reloj a marcar las seis
y volverán a cantar los gallos
para amanecer de nuevo
amanecer siempre
con las gallinas insomnes en el patio
mirando al viejo en el taller
¿A dónde se fue la noche camarada?
seguramente se embriagó en la esquina
y olvidó el camino a casa
nostálgica de ti
pensándote infiel
quizás por eso la noche se voló los sesos
con el fusil que estaba debajo de la almohada
ese fusil uruguayo
al otro lado del río
sola
iluminada
miércoles, julio 15, 2009
Las Caricaturas de Tovar
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jueves, julio 09, 2009
La irreverencia, el humor negro y el escándalo me han traído hasta aquí

lunes, junio 29, 2009
COMUNICADO DE LA RED DE ESCRITORAS Y ESCRITORES POR EL ALBA
COMUNICADO DE
CONDENAMOS EL BRUTAL GOLPE DE ESTADO EN HONDURAS
El domingo 28 de junio de 2009 marca un capítulo más dentro de las páginas oscuras de Nuestra América. El ejército hondureño, y las fuerzas políticas de la derecha, han dado un vergonzoso Golpe de Estado al gobierno democráticamente elegido de Manuel Zelaya. El hecho ocurrió en Tegucigalpa, cuando cuatro comandos de aproximadamente 200 soldados llegaron a la residencia del presidente hacia las 06:00 horas, tiempo local. El presidente de Honduras, Manuel Zelaya, fue secuestrado y trasladado a Costa Rica por los militares. Mientras el presidente del Congreso, Roberto Micheletti, se autodesignó como presidente interino de
En solidaridad con los miles de hermanos hondureños que han declarado su intención de mantenerse en la calle hasta que retorne el presidente Manuel Zelaya, que rechazan categóricamente la posición del Congreso y ratifican que no reconocerán a un presidente de facto, la red de escritoras y escritores por el ALBA nos declaramos en resistencia hasta que este retorno se logre.
Por lo tanto, no reconoceremos ningún otro gobierno hondureño que no sea el encabezado por el presidente Manuel Zelaya. Nos comprometemos a denunciar, a manifestarnos en las calles, en nuestros distintos medios escritos y electrónicos, y en todo momento, sobre este brutal golpe de estado, al igual que todas las acciones de represión que se desaten a partir de él. Condenamos entonces la ilegalidad e ilegitimidad de este Golpe de Estado y exigimos la restitución del gobierno democrático del presidente Manuel Zelaya.
Reconocemos la valentía de los pueblos nuestro americanos y enarbolamos sus voces que han sabido resistir en diferentes tiempos históricos. Alzamos la voz y la lucha de Allende, Sandino, el Che y de todas las mujeres y hombres que resistiendo nos han dado la fuerza y la razón para vencer. La construcción de la paz y la democracia, sólo puede darse sobre la base de la justicia y la solidaridad, y porque somos responsables de nuestro futuro lucharemos por un presente donde se respeten las decisiones que libremente hemos tomados los pueblos de Nuestra América.
Firman:
Iván Cruz Osorio (México), María Eugenia López (Argentina), Gladys Mendia (Venezuela-Chile), Benjamín Morales (México), Daniela Saidman (Venezuela), Horacio Cavallo (Uruguay), Isaac Morales Fernández (Venezuela), Rosa Chávez (Guatemala), Pablo Benítez (El Salvador), Norys Saavedra (Venezuela), Pablo Villarreal (Argentina), Juan Manuel Parada (Venezuela), Julia Erazo (Ecuador), Yuri Patiño (Venezuela), Augusto Rodríguez (Ecuador), José Javier Sánchez (Venezuela), Gabriel Figueredo (Venezuela), Inti Clark (Venezuela) Yanuva León (Venezuela) Katherine Castrillo (venezuela) Leonardo Cabrera (Uruguay) Germán Gana (Chile)
Simpatizantes de la red:
Saúl Ibargoyen (México-Uruguay), Ambar Past (México), Max Rojas (México), Gabriela Astorga (México), Luis Téllez-Tejeda (México), Santiago Robles Bonfil (México), Galo Ghigliotto (Chile), Daniela Moreno Urdaneta (Venezuela), Leonardo Delgado (Venezuela), Julio Valderrey (Venezuela), Jesús Ricardo Alustiza (Venezuela), Lenín Santiago Márquez (Venezuela), Omar Alfonso Requena (Venezuela), Javier Pérez (Venezuela), Usbaldo Volcán (Venezuela)
* Siguen llegando firmas de compas escritoras y escritores de América Latina...
miércoles, abril 01, 2009
Los ojos del troyano
Su cabello alborotado, típico en los hombres que acostumbran a pasar sus manos sobre el, quizás por algún tic nervioso, era la fotografía de un matorral color ceniza batido por el viento. Se apoyó en los pasamanos, y con la destreza de un gimnasta sobre el potro, levantó su cuerpo de la silla de ruedas y lo dejó caer a los márgenes de una acera contaminada de huellas. Contaminada de olvido.
Procuró dejar la silla a un lado del teléfono público. Se tendió, emulando las poses de aquellas sirenas de las viejas películas, acariciadas por las olas y la música fresca, mientras a lo lejos se dejan oír las graves voces de los caracoles. Claro que para Héctor la ciudad ha preparado vallenatos, como parte de la banda sonora de su historia, y en vez de caracoles, las cornetas afónicas, y los diáfanos insultos de los apresurados.
Yo, estoy detenido a pocos años de él. A pocos pasos. Veo sus ojos de glúteos femeninos; ojos que se posan en cada fragancia de hembra, antes de que sus manos se rindan ante la magnificencia de los cuerpos apetecibles. Cuerpos gloriosos de una mañana suicida.
Alguien le tira una moneda y lo saluda, él responde con onomatopéyico gesto, mientras escucha el metálico sonido de las pequeñas montañas de monedas que se van formando en la caja. Lo observo mirar sus piernas casi ausentes. Piernas que debieron ser fuertes para poder enfrentar a Aquiles. Para corresponder al honor de ser, corresponder al linaje en acto heroico y desenfadado a los predios de la muerte meritoria de un aguerrido príncipe.
Lo veo tan cerca que al mismo tiempo puedo verme de frente a él dejando caer una moneda sobre la caja acumuladora de saludos. Me veo en cada rostro sin nombre que lo circunda, en cada risa envenenada, en los ojos que lo fusilan. Me veo en el cigarro que fuma sin pausa, como tratando de huir en el humo blanquecino que se eleva hasta la nariz de hombre que alquila celulares.
Sacude su cabeza con la boca entreabierta, dejando que la lengua tome un respiro, que pueda asomarse y ver lo que hay más allá de los bloques amarillentos que rodean su frontera. Un mundo, que a pesar de su indiferencia, es su mundo. Las calles desprendidas de la montaña en vertical descenso. La gran hilera de vehículos gruñendo con los peatones, con los otros gruñones, con la vida. La infinita cantidad de zapatos andantes; zapatos pulidos, gastados, lejanos. Un mundo de piernas, de glúteos y quien sabe que más.
Héctor me mira. Sabe que yo lo miro. Me saluda y me emociona pensar que sonríe conmigo. Me ha descubierto observándolo y aprovecha la ocasión. Me hace una seña, frotando el pulgar con los dedos índice y medio de su mano derecha, pero de inmediato unas esbeltas y lampiñas piernas secuestran sus ojos furtivos. Quizás las piernas mas hermosas del día, pues de inmediato el universo se resumió en ellas.
Allí, en medio de la ciudad que grita, él tiene tiempo para amar a la mujer perfecta. Esa que está fragmentada y esparcida en todas. La banalidad de la estética helénica no tiene cabida en el corazón de un hombre que no sabe de prejuicios. Da igual un cuerpo a lo Venus de milo que a las gordas de Botero. La mujer perfecta no sabe de tallas.
Allí, ante los ojos boquiabiertos, Héctor tiene para amarse sin pudor. Piensa en las piernas que lo rodearon y juega con su cuerpo. Debajo del roto blue jean, acondicionado para sus piernas, diminutas y flacas como el tiempo, la sangre fluye con veloces bombeos levantando el único miembro vivo de la cintura para abajo. Se acaricia. Se recrea y disfruta en un mundo paralelo de los placeres negados por la desgracia de un parto mal concebido. Cuántas mujeres caben en un solo cuerpo; cuerpo de rompecabezas excitante.
La ciudad no cesa, y yo debo continuar en el círculo raudo que me constriñe y reclama afronte mi camino. Héctor ha dejado la acera embriagada de autorretratos pastosos, viscosos seres que pudieron tener nombre y oficio en un futuro negado a recibirlos. Mientras tanto, dejo caer una moneda y espero que sus ojos vuelvan al lugar habitual, dos cuencas desorientadas por el éxtasis. Espero su saludo para verme en los ojos del troyano. Los ojos aguerridos que encontraron a la mujer perfecta.
De tres por dos
al borde del altar más soez de los dioses.
Serenata inconclusa de cuerpos mortíferos,
estridente solo de sudores y besos
en un paraíso de tres por dos
en un paraíso arrinconado
entre cuadriculadas montañas
Sumados los vapores
concluyo irremediablemente
en la totalidad
después de haber calculado
las livianas pieles del sofá
sumergidas en amarillentas espumas
estimulantes
espumas de un equinoccio postergado
para el encuentro fortuito
de quienes planifican la casualidad
lánguido amanecer
amanecer de lluvia
de piernas
de huidas
de apresurados labios
antes de que la boca que se tragó tu blusa
devorara los últimos destellos de discreción
martes, marzo 03, 2009
Dos letras
nieves de tu espalda ávida de socorros
me atrevo a navegar en el puerto abultado
ese que reclama mi llegada en el vaivén de la noche
Me permito soñar en el vientre casi madre
en el río poblado de árboles dulces
en la piedra del medio
en el faro
Me permito soñar en la sirena
que canta su melodía bitonal
en la árida garganta y la voz marchita
en el índice bebido
en el acelerado reloj
y el maldito celular inoportuno
Sueño con baños amantes
con pasos delatores que no me intimidan
con rodillas rojas
y diez surcos que atraviesan mi espalda
Me despierto convulsionando a sorbos
con ese viscoso aroma en mi boca quejumbrosa
con los ojos extraviados
y el corazón cual traidor iracundo
frenando en cada centímetro cúbico de aroma
Me despierto con tu sabor a pizca
balbuceando tu nombre de dos letras
me hago conciente de tu espesura
y me permito soñar
jueves, febrero 19, 2009
Dispara a quemarropa
lo mete en mi boca
se ríe
Bolsas de futuro llenas de nada
nada que se multiplica en mis ojos
noche larga
silencio tenue
Dispara la única bala
soledad de mierda
dispara a quemarropa
intento inútil de afecto
No temo a las sombras
no temo al aullido blasfemo
de tu caricias heridas de antojos
no huyo de ti
ni de las saetas lanzadas a mitad de la noche
en el país vacío que he construido con tela
no me defiendo de la risa que me mira
de la risa que manosea la mía y se larga en llanto
no busco el amparo provisorio
la puerta de salida
ante la ruda ausencia del abandono
tira del gatillo
no te acobardes por mis ojos de lechuza
Suelta tu unigénito plomo
que la noche se extiende
incrédula y obstinada
Si no has de disparar esta noche
toma tu abrigo
no te despidas
no quiero procurarte noble
y perseguirte en mitad de la nada
jueves, febrero 12, 2009
Gaza
para los que aun tienen memoria
La bala genocida siempre será culpable sin importar el fusil que la dispare. Soldado, metralla, voz de diana. La ausencia de los ojos nobles del que antes fuera abatido. Sangre, dolor, Fragmentos de vidas. El precio de Ismael.
Llora Abraham sus muertos, mientras ríen los que antes padecieron. Desmemoria, altivez, crueldad. La causa injusta de los hijos de David.
Una pierna, media pared, otra bomba. Las manos se elevan sin respuesta en la espera de misericordia. Buen momento para perder la fe. Los inválidos ojos del mundo orbitan en sus cuencas vacías, al tiempo que los cuerpos invadidos se van en las orugas del aniquilador.
Esta calle no tiene nombre
Uno, dos, tres, No hacen falta gallos para anochecer.
Uno, dos, tres, gallinas tendidas en el árbol.
Uno, dos, tres, apoya el fusil contra la hoja porque esta calle no tiene nombre
martes, febrero 10, 2009
Yo conocí a Superman
Yo conocí a Superman en el Táchira, envuelto en su traje azul y con los zapatos del Chavo. El sol de Metrópolis le tostó la piel. Bigotes de niño, sonrisa pronta, inocencia.
Los ojos burlones no comprendieron al héroe. Superpoderes gastados, capa desteñida, afro. Inútil esfuerzo por despegar del suelo. Destinos extranjeros tomaron sus fotos en la fuga que nos brindan los desconocidos, los almados. Los que sin traje azul también desean despegar de la tierra.
Yo conocí a Superman entre poetas. Peones, alfiles, caballos. Combate permanente entre las sombras de la plaza de Simón. Letras del ALBA, respeto, compasión. Sus ojos delataban la ausencia de los años. La pereza colgada del árbol, las ardillas fugitivas, los mendigos. Todos cómplices y testigos de las aventuras del joven Clark, ahora escondido en nuevo cuerpo para evadir las amenazas de Luthor. Maldito villano, multiplicado en millares que miran con desden la dignidad de un héroe que huye del frío y se cubre en la casa de cartón que le prestó un amigo.
Héctor
para Héctor “el mocho”
Me descubro en la acera del frente recordando a la profesora de física, y comprendo el verdadero sentido de la gravedad. Te descubro en esta acera sonriéndole a malabarista del mástil tricolor; pensando quizás en la naturalidad de la vida.
Un cigarro, una seña, una moneda. El gesto preciso para llenar la caja. Una silla de ruedas minusválida, unos ojos perdidos, una erección. En tus manos han posado todas; las has poseído a todas sin prejuicios. No desdeñaste la celulitis, ni te desanimó la flacidez del abandono. Todo el universo cabe en una mano. Una queja una risa, un bramido.
viernes, febrero 22, 2008
El emisario
En el jardín, juegan los nietos sobre la tierra amarillenta, mientras las sombras precisan las diez. El almendrón propina la única sombra alrededor de la casa, allí los hijos aguardan la partida de mensajero gris.
El calor aumenta, y ya en el viejo cuerpo no queda liquido para sudar. Las paredes cenicientas a cada minuto se van haciendo mas angostas; y el calor empieza a desaparecer y se convierte en nada.
Las mujeres en el fogón preparan el café de las tres; las sombras continúan girando en el almendrón, y envueltos en la tierra los niños descubren un nuevo juego. Avanza lentamente el tiempo, mientras el viejo recuerda las imágenes que le permite la memoria. Ya no hay fuerzas para llorar, ni siquiera las hay para cerrar los ojos. Presiente que en cualquier momento se llenará la casa de gente; llegarán primero los enemigos, luego los familiares, los curiosos, los amigos y todo el que desee tomar café. Resiste. Pero las sombras han cubierto el patio y los niños duermen sobre sus catres, y el ave que dormitaba ha comenzado a revoletear en el cuarto.
Sin poder hablar o moverse, el viejo hace gestos tratando de espantar el pájaro, pero todo intento es inútil. No puede gritar, apenas si sale de su interior un gemido triste. El pájaro se posa en la ventana y emprende el vuelo hacia el oriente; no se detiene. Avanza velozmente ante las miradas que escudriñan en la penumbra.
La casa queda en silencio. El viento que soplaba sobre las ramas del almendrón ha cesado; no se escucharon más las desafinadas notas de los grillos en el patio, y el perro que aullaba junto a la ventana del viejo también ha quedado mudo. No hubo tiempo para llorar en la noche más larga y silente de todas las noches.
Cuando sea la hora volverá como de costumbre el pájaro gris, a llevar consigo el llanto de los que aguardan el tiempo de las sombras. La próxima vez lo esperará otro cuerpo en el mismo cuarto y sobre la misma cama, con las manos sobre el pecho y la mirada perdida. Y seguramente habitará allí, sobre el pensamiento; y la dignidad incólume recibirá otra vez los últimos ataques.
miércoles, febrero 13, 2008
El Bello y la Bestia
A la vuelta de cinco años un nuevo maleficio afectaría la relación. El pacto que hizo con la joven hada daría resultado para esa fecha y el embrujo regresaría nuevamente pero esta vez habría un pequeño cambio de género. El galante príncipe, convertido en rey se veía de lo mejor. Sin embargo en el establo una nueva bestia dormiría entre los animales.
Insurrección
Ya cansado, el viejo no quiso seguir sufriendo ese momento amargo y se lanzó al agua para luchar con los tiburones. El resto de las páginas quedaron vacías; y una mancha de sangre cubrió las hojas lentamente.
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